Entre el mar y la montaña
Bilbao, debido a su cercanía al mar y a la Cordillera Cantábrica,
posee un entorno muy contrastado y lleno de posibilidades. Por un lado, un corto
trayecto de metro conecta la ciudad con la costa y permite disfrutar de un gran
número de playas, frecuentadas durante todo el año por bilbaínos
que acuden a pasear o practicar algún deporte. Por otro lado, el ambiente
rural también está muy próximo; parques naturales, biotopos,
reservas
es mucho lo que esta tierra ofrece y enormes sus recursos naturales.
En ambas rutas, en la costa y la montaña, se encuentran pueblos con historia,
tradiciones ancestrales, deliciosos rincones donde descansar y disfrutar de
tranquilidad. Un entorno natural que complementa el carisma urbano de la ciudad
que representa Bilbao.