La ciudad
Bilbao, llamado el Botxo por sus habitantes, ofrece sugerentes opciones al
viajero. El proceso de renovación urbanística sufrido en los
últimos años ha sido muy intenso y ha cambiado su fisonomía.
Actualmente vive un momento de actividad y creación fascinante. La
oferta cultural es amplia y se sucede de forma continua, destacando la programación
del Teatro Arriaga y del Palacio Euskalduna. Sus museos y galerías
son toda una experiencia, El Museo de Bellas Artes, una excelente pinacoteca,
se ubica al lado del Museo Guggenheim, inagurado en 1997, obra de Frank O.
Gerhy con una espectacular e impactante arquitectura. Ir de compras es otra
opción a la que se le suman otros atractivos: pasear por el Casco Viejo
permite, además de conocer uno de los centros comerciales abiertos
más grandes de Europa, disfrutar de alguno de los edificios emblemáticos
de la Villa o realizar una actividad típica: el txikiteo y la degustación
de pintxos por sus numerosas tabernas y cafés.
No hay que olvidar que Bilbao es punto de referencia internacional en gastronomía.
Los excelentes restaurantes que pueblan la ciudad permiten disfrutar de una
exquisita mesa que, en esta tierra, alcanza la categoría de arte.