Ruta 1
Museo Guggenheim Plaza Moyua Elcano
Palacio Euskalduna San Mamés Paseo de Abandoibarra
Campo Volantín (opción Artxanda) Paseo del Arenal
Casco Viejo (opción Begoña)
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Comenzamos esta primera ruta en la parte superior del museo Guggenheim (1997,
Frank Gehry) junto al perrito Puppy (1992, Jeff Koons). Desde aquí
nos dirigimos hacia la Plaza Moyua a través de la calle Iparraguirre.
En esta plaza se encuentran una serie de edificios singulares para visitar:
1. Palacio de Chavarri (Eclecticismo, 1894, Paul Hankar y Anastasio de Anduiza)
2. Casa de Sota (Eclecticismo, 1919, Manuel María de Smith)
3. Hotel Carlton (Eclecticismo, 1926, Manuel María de Smith)
4. Palacio de la Diputación Foral (Eclecticismo, 1900, Luis Aladrén)
5. Casa Montero (Modernismo, 1901, Luis Aladrén)
Aprovechando que estamos en la plaza Moyua podemos visitar el metro de Bilbao
(1995, Norman Foster) con sus curiosas entradas, que los bilbaínos
llaman fosteritos en honor a su arquitecto, si bajamos a la estación
nos sorprenderá por su luminosidad y amplitud.
A continuación, nos dirigimos a través de la calle Elcano, hacia
el museo de Bellas Artes (Neoclasicismo, 1945, F. Urrutia y Estanislao Segurola).
Este museo es una de las pinacoteca más importantes de España,
con una impresionante colección permanente y unas excepcionales exposiciones
temporales. Atravesando el parque de Doña Casilda Iturriza (1907, R.
Bastida y J. Eguiraun) llegamos al Palacio Euskalduna (1999, Federico Soriano
y Dolores Palacio). Este es el Palacio de Congresos y de la Música
de Bilbao que fue galardonado en el año 2003 con el premio al mejor
centro de congresos del mundo.
Junto al Palacio Euskalduna se encuentra el Museo Marítimo Ría
de Bilbao, bajo el Puente Euskalduna. Cerca del Palacio, también podemos
visitar los jardines y la casa de la Misericordia (Eclecticismo, 1871, Antonio
de Goicoechea). Por su puesto, no nos podemos marchar de esta zona de la ciudad
sin antes visitar la Catedral de Bilbao, el campo de fútbol
de San Mames.
Volviendo al Palacio Euskalduna, cogemos el paseo de Abandoibarra, área
emblemática de la regeneración urbanística de Bilbao
y cuya avenida principal está llena de esculturas, que nos lleva de
nuevo hasta el Museo Guggenheim. Esta vez hacemos una parada en su parte trasera
para contemplar la espectacular araña de nombre Mama (Louise
Borgoise) que pertenece a la colección del Museo.
Siguiendo por el mismo paseo, llegamos hasta el puente Zubi-Zuri (1997 Santiago
Calatrava) y lo cruzamos. Desde allí, existe la opción de subir
al Monte Artxanda en el funicular para disfrutar de la mejor vista panorámica
que hay de la ciudad, del aeropuerto internacional de Bilbao (también
obra de Santiago Calatrava) y de la desembocadura de la ría.
Si continuamos por el Campo Volantín llegamos hasta el Ayuntamiento
de Bilbao (Eclecticismo, 1892, Joaquín Rucoba). Frente a él,
se exhibe una obra de Jorge Oteiza Variante ovoide de desocupación
de esfera.
Siguiendo, se llega al paseo del Arenal, donde encontramos la Iglesia de San
Nicolás (Barroco, 1756, I. Ibero), patrón de los navegantes.
Desde ahí, entramos en el Casco Viejo bilbaíno hasta la Plaza
Nueva (Neoclasicismo, 1849; S. Pérez, A. Echevarria y A. Goicoechea)
lugar de encuentro para todos los bilbaínos. Saliendo de la Plaza por
la Calle Libertad llegamos a la Plaza Unamuno. Desde aquí tenemos varias
opciones para continuar con nuestro paseo:
1. Subir las Calzadas de Mallona, con sus 213 escalones hasta la Basílica
de Begoña (Gótico Tardío, 1620, Sancho Martínez
de Arego)
2. Continuar por la Calle Cruz para visitar el Museo Vasco y la iglesia de
los Santos Juanes (Barroco Clasicista, s. XVII). Desde este punto podemos
adentrarnos en la primera de las 7 calles, Somera, que conduce hasta la Iglesia
de San Antón (Gótico, 1433), la estación de Atxuri (Regionalismo,
1912, Manuel María de Smith) y el Mercado de la Ribera (Racionalismo,
1930, Pedro Ispizua). Este mercado es considerado el mercado cubierto más
grande de Europa.
A continuación, siguiendo por la calle Carnicería Vieja se llega
hasta la iglesia más antigua de Bilbao, la Catedral de Santiago. Desde
aquí nos dirigimos hacia el Palacio John o edificio de La Bolsa, aquí
se encuentra el único punto del Casco Viejo desde donde se puede ver
la Basílica de Begoña. Continuando por la Calle Perro llegamos
hasta la Calle de Bidebarrieta y la biblioteca municipal.
Mención aparte tiene el Teatro Arriaga (Eclecticismo, 1890, Joaquín
Rucoba), teatro principal de la ciudad y uno de sus edificios más emblemáticos.
Desde la plaza del Teatro Arriaga podemos ver, al otro lado de la ría,
la bella fachada de la Estación de Santander (Eclecticismo, 1902, Severino
Achúcarro y Valentín Gorbeña)
Para comer: A lo largo de todo el recorrido se puede disfrutar de una muy
variada oferta gastronómica pero, tal vez lo más típico
de la ciudad sea ir de pintxos y, para ello, la mejor zona es el Casco Viejo.
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