De pintxos
La cocina vasca también se puede degustar sin sentarse a la mesa.
En determinados momentos del día, las barras de los bares se llenan de
pinxtos o banderillas, diminutas raciones de lo mas diverso, desde un sencilla
gilda (guindilla, anchoa en aceite y aceituna) hasta las más elaboradas
recetas que pueden alcanzar un altísimo nivel culinario. Otra posibilidad
para probar las exquisiteces de esta cocina. En el País Vasco es, además,
una forma de socialización. La cuadrilla de amigos se reúne para
ir, de bar en bar, catando los caprichos culinarios que en éstos se ofrecen,
acompañándolos de un txakoli, un zurito (vaso pequeño con
cerveza) o un txikito (vaso pequeño de vino tinto) y, por este último,
también denominado txikiteo. Aunque esta practica se puede
llevar a cabo a cualquier hora del día, podemos decir que son tres las
horas punta: la del desayuno, la de antes de comer y la del atardecer.